Las habilidades principales incluyen excelentes capacidades organizativas, comunicativas e interpersonales, conocimientos básicos de informática, capacidad para gestionar la agenda y las citas, así como una especial atención a la confidencialidad y seguridad de los datos de los pacientes.
Durante el curso de secretariado médico, todas estas habilidades se abordan y desarrollan, incluso a través de la experiencia práctica en centros sanitarios asociados.


